La Plata en 8 mónadas y una premeditación.

Pablo Viola

 

Emilio Pernas – enverso: “Una ciudad cuyos cielos son más veces blancos que celestes”.
 
1
 
En el kiosco de 7 y 49, más librería que kiosco para ventas de diarios y revistas, Roberto Córdoba, el titular del kiosco, tenía a la vista las obras de Borges editadas por Emecé – libros que nuestro librero usaba como carnada para insultar al poeta.
La trampa funcionaba como un reloj. Si un transeúnte pedía un libro de Borges, porque amante de la buena lectura o atraído por las severas tapas color gris granito, don Roberto, con estudiada maestría, explicaba al malaventurado que esos libros no estaban a la venta, ya que él no lucraba con los escritos de un oligarca vende patria, con un bastardo que trató de prostituta a Evita, un cipayo de la Corona Británica, uno que piensa en inglés y escribe en castellano, un hijo de puta que…
En Argentina Borges era tratado como un gato. Era odiado o idolatrado.
 
2
 
En el Club Rivadavia de 50 entre 7 y 8, C.B., taco de billar en las manos y los Écrits de Lacan sobre la mesa, contaba a sus amigos un sueño:
“Yo me encontraba en la casa de Borges, en compañia de Raskolnicov, Remo Erdosain y Mersault, Georgie estaba de vacaciones en Pehuajó. Poco después se nos unieron Bartleby y Oblomov.
“Se hablaba de filosofía, de ajedrez, de burros, de Freud, de Lou Andreas-Salomé y de “mujeres vestidas solamente con medias”, como amaba definirlas nuestro amigo Seferis. El vino acerbo de la Costa era dulce al paladar.
“De vez en cuando Bartlebyrepetía:Preferiría no hacerlo”.
 
3
 
EL COLIBRÍ NO ES UN PÁJARO
Graffiti leído sobre una compuerta de 8 entre 50 y 51.
 
4
 
En el Oasis Snack Bar de 6 e/ 47 y 48 el profesor Ferdinando Ezequiel Bomba se preparaba a rememorar a Domenico “Mingo” Colomino, un editor underground de los primeros años 40.
“Colomino era un “gringo popolitano” que llegó muy jovencito a La Plata sin un mango, pero con un hambre atávico que le permitía enfrentar con soltura cualquier dificultad. Minguito se hizo los huesos trabajando como canillita – comenzaba diciendo Bomba.Pateaba las calles del centro gritando en falsete las noticias; saltaba como un grillo sobre tranvías y micros en movimiento; esperaba a los espectadores a la salida del cine y, de vez en cuando, inventaba las noticias para vender más diarios: Gimnasia le gano a Boca en la Bombonera. Murióel Papa. Terremoto en París, cae la Torre Eiffel.
“Todavía joven llegó a ser Jefe del Sindicato de los Canillitas. Era dueño de todas las veredas de la ciudad. Controlaba todos los puntos de venta, los fijos y los ambulantes. ¿Por qué no aprovechar la volada?
“Fundó una editorial, la Colomino Editor, y convenció a los kiosqueros a exponer sus títulos – libros económicos, modestos pero de buena hechura, libros para todos los bolsillos. Publicó obras de Zola, de Víctor Hugo, de Gogol y de Dostoiewski, de Knut Hamsum, de Dante y Petrarca, De Manuel Gálvez y de Amado Nervo, Ecce Homo de Nietzsche, Huasipungo de Jorge Icaza, El Libro Negro de Papini, El exilio de los dioses de Heine y muchos otros. Hasta se dió el lujo de imprimir un libro de Bela Székeley.
“Domingo Colomino fue asesinado con un tiro en el pecho en el restaurante del hipódromo de La Plata, no recuerdo por quién, ni por qué. No sabía ni leer ni escribir. Aquel día se estaba imprimiendo el Tratado de la desesperación de Soren Kierkegaard”.
Así evocaba a Colomino el profesor Bomba, entre verdad y mitología urbana.
 
5
 
En el Bar Caprex de 6 e/ 47 y 48, después del enésimo NO de la Academia Real de Suecia, Pichi Sánchez esbozaba un soneto de consuelo en lunfardo para reconfortar a Borges.
Después, dirigiendose a Santiago, un amigo psicoanalista que había perdido de vista, hacía nacer esta perla:
“¿Tenés todavía el consultorio?”.
“No, ahora soy vicedirector del Zoológico”.
“¿Por qué?”.
“Según mi psicoanalista porque padezco de una seriedad ineficaz.”
“Esta no es una ciudad, es una estancia”.
 
6
 
El Loco Tabarachi cuando acertaba la trifecta al hipódromo, se trasladaba definitivamente a la suite real del Hotel Provincial de La Plata y, para festejar la victoria, cerraba por una noche el Premier, un burdel disfrazado de cabaret a dos pasos del hipódromo, reunía alrededor suyo las coperas del night y las catequizaba con solercia – hasta las seis de la mañana el local era suyo, podía hacer y decir todo lo que se le pasaba por el mate.
A media noche el Loco se transformaba en pedagogo, en guru, en maestro.
“Ustedes son la sal de la tierra – les decía. Ustedes son las únicas mujeres que nosotros hombres podemos elegir libremente, según Cesare Pavese y mi amigo Stratis el marinero”. Después, delineando con gracia las primeras notas de La Cumparsita en el piano, explicaba a su harem la función, no solo social, sino, sobretodo religiosa de la prostitución. Inmediatamente después agredía a su ciudad. “La Plata no existe. La Plata es una ciudad de papel – exclamaba. La prueba de su no existencia es que en este lupanar no hay putas del lugar, tenemos que importarlas. ¿Las pruebas? ¡Ecce signum! Ustedes dos son de Berisso o de Ensenada – decía indicando a Stella Maris y a Lola Flora. Vos sos de Tolosa, vos de Quilmes, vos sos polaca o rusa, ustedes dos vienen de Quequén, vos de Bahía Blanca. Vieron,ninguna es de La Plata. En esta ciudad hay solo escorts o estudiantes universitarias que te la dan gratis, cortesanas pequeño burguesas, heteras de pacotilla. Esta es una ciudad de papel. Tenemos que quemarla, purificarla. ¡Al ataque!”, terminaba su filipica elevando el cáliz de vidrio espumoso de champán Rosé de dudoso origen.
Después se deleitaba con la danza del vientre de Jazmín de Jaén y con el strip-tease de Jolie la Cocotte.
Al final de la velada el Taba se acompañaba al piano cantando A casa d’Irene.

A casa d’Irene si canta, si ride,
C’è gente che viene, c’è gente che va.
A casa d’Irene bottiglie di vino,
A casa d’Irene stasera si va.
Giorni senza domani e il desiderio di te.

7
 
7 e/ 47 y 48
UniversidadNacional de La Plata
Volantín de la célula anarquista
Lavorare Stanca”
NO TRABAJARÉ COMO UN ESCLAVO PARA VIVIR COMO UN PERRO.
¡DESOCUPACIÓN PARA TODO EL MUNDO!
CONTRA TODA AUTORIDAD. ANARQUÍA Y LIBERTAD.
 
8
 
En 1979 Centena Ríos publicó, para Centenario Editor de La Plata, Glosasrantes para un tango a mi ciudad– 26 poesías “nominalistas” en lunfardo con prólogo de Julio Arroyo, seudónimo de Pichi Sánchez, legendario noctámbulo platense.
Centena Ríos, después de haber dedicado el libro a sus parientes cercanos y a siete amigos del alma se exhibe en un larguísimo elenco de “agradecimientos especiales” a médicos, abogados, ingenieros, personas, bares, restaurantes, asociaciones culturales, locales nocturnos, sindicatos, parrillas, etc., por un total de 281 nominativos: “… Sindicato de Changarines del Mercado, Buffet 4° piso Jockey Club, QUIQUE SCHAPIRO, Héctor Martínez y Juan Pérez de FEMINISIMA, Residencia geriátrica ITATI, Grupo los 7 locos, Sr. MINUE del Cine Belgrano, RAFAEL SAAD, PESCAMAR, Tintorerí Colón, El Polco Goyeneche, Cantina del BON VIN, TITA MERELLO,Cervecería MUNCHEN, Pizzería Carlitos, 44th RANCH, Pernas y Pablo de LIBRACO, Vinería Crespi de Berisso, Dr. MASMELA, Porcelanas HARTFORD, Arq. Alejandro Breccia, CASA MEN, FARMACIA CENTRAL, Joyería NEIRA, Doña Luisa, Calzados Coquena, Nicolás Jacobellis e hijos, Bar Opera, Néstor Amicone, Sindicato de Variadores, Ricardo M. Rende y su hermano el tipógrafo, Noto Oliva, el Oso Delmar… y muchos otros que mi memoria deja en el tintero”.
Poesía “nominalista” decía. Dos ejemplos:
Nostalgia de tiempos idos, compuesta por 211 versos que contienen 54 nombres de bares, sindicatos, negocios… y 101 nombres de personas.
Cincuenta entre siete y ocho: 298 versos, 29 bares, asociaciones, timbas… y 153 rostros.
Poesías “enumerativas” que recuerdan, no estoy exagerando, las naves aqueas partiendo de Troya.
Poesías impregnadas de un verbo inexistente – el verbo “nostalgiar”: me muevo nostalgiando cosas idas / gente, casas, mi bulín. Nostalgia de la ciudad horizontal, de olores, de caras, de relaciones cara a cara. Nostalgia de una ciudad donde cada rostro y cada cosa tenían un nombre propio. Nostalgia de amores, de ángulos perdidos, de olvidos… Un verdadero tango.
Centena Ríos, alto, pálido, delgado, perspicaz, doblado por los años y las penurias, melancólico siempre, pateaba las veredas de La Plata para financiar su libro, para pre/vender sus glosas errantes.
Centena Ríos caía bien a todos.
Centena Ríos tenía una hija desaparecida.
El mundo está lleno de difamadores – incluso cuando dicen la verdad. Se corrió la voz que Ríos robaba una parte del dinero recolectado para los desaparecidos. Muchos le negaron el saludo. También Pernas y Pablo de Libraco le dieron la espalda. Todavía están arrepentidos.
 
Una premeditación
 
La Plata fue dibujada, con calculada arte masónica, antes de su fundación. El casco urbano es un cuadrado perfecto atravesado por diagonales, calles paralelas y anchos bulevares arbolados de tilos, plátanos y jacarandaes – plazas y parques dialogan entre ellos cada seis cuadras. No existen callejuelas ni callejones sin salida, ni calles tortuosas o angostas, ni pasos subterraneos o galerías cubiertas. Pero hay una avenida fantasma, la número 52, sobre la cual se despliega en linea recta El Eje Monumental Institucional, compuesto por: la Catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, el más grande templo neogótico de Sudamérica, el Palacio Municipal, el Teatro Argentino, el Palacio de la Legislatura,la Casa de Gobierno y el Ministerio de SeguridaPública – todos en estilos neorenacentistas o italiano o francés o alemán, o neoclasico griego o latino.
La linea recta se divide dando espacio al Hipódromo y al Paseo del Bosque, pulmón verde de la ciudad, con álamos, encinas, colibríes, horneros, lago artificial, un laberinto de cemento blanco, un anfiteatro romano, eucaliptus, seibos, el Jardín Zoológico y Botánico, ginkgobilobas, zorzales, ombúes, el Observatorio Astronómico y el Museo de Ciencias Naturales un templo neogriego con pórtico con columnas corintias y frisos precolombinos cuyo acceso central está custodiado por dos hambrientos tigres con dientes de sable.
Los números son los dueños de La Plata. Todas las calles, los bulevares y las diagonales están numeradas: Calle 8, Avenida 44, Diagonal 80.
Para llegar a cualquier punto de la ciudad basta saber la dirección y acordarse que, por ejemplo, si la calle es paralela a la calle 50 se multiplica la primera cifra (o lasprimeras dos si elnúmero cívico es de cuatro cifras) por 2 y después se le resta 5. Ejemplos:
65-730: 7×2=14-5=9. La dirección es: 65 e/ 9 y 10.
65-1730: 17×2=34-5=29. La dirección es 65 e/ 29 y 30.
Nadie puede perderse en La Plata, ni siquiera un niño. Sin embargo…
En Memorias del subsuelo Dostoiewski definía a San Petersburgo “la más abstracta y premeditada ciudad del globo”
Fiodor Mijallovich no conocía La Plata.
 
Emilio Pernas – enverso: “… / esta cuadrícula en relieve / que no queda de paso para ningún lado / …”.
Traducción : Graciela Palermo